Projectes /
Proyectos a escala
Implementación
a escala
1 / Acuerdo y concertación inicial
2 / Planificación de un paisaje resiliente
3 / Planificación ejecutiva
4 / Transformación y creación de infraestructuras
Paralelamente a los procesos anteriores, iniciamos actuaciones de transformación del territorio: ejecución de obras civiles e instalación de infraestructuras adecuadas a las necesidades locales. Estas pueden incluir secaderos, aserraderos, calderas u otros equipos productivos, según el potencial identificado. Durante este proceso, realizamos un análisis del potencial económico y productivo, que permite definir los productos o servicios capaces de generar mayor valor en cada zona.
El Centro de valorización de madera local de Saldes, destinado a la primera fase de la cadena de valor, ejemplifica esta apuesta por la transformación efectiva del recurso y la dinamización económica en entornos rurales. En la misma línea, la construcción del Centro de Biotransformación del Mediterráneo, materializa esta visión. El edificio del HUB Forestal, construido con madera local y concebido como modelo reproducible de sostenibilidad e innovación aplicada, constituye un espacio de referencia para la bioeconomía forestal.
5 / Ejecución forestal e innovación
La fase de ejecución combina gestión forestal sostenible e innovación tecnológica. Nuestros equipos especializados realizan acciones sobre el terreno, asegurando que cada intervención responda a los objetivos ambientales y productivos del proyecto.
Este trabajo vincula ciencia y práctica, convirtiendo los modelos de planificación en resultados tangibles sobre el paisaje.
La ejecución forestal incorpora procesos de mejora continua que refuerzan la profesionalización del sector y la transferencia de conocimiento, lo que promueve una gestión más eficiente, tecnológicamente avanzada y ambientalmente responsable. En este sentido, el proyecto de recuperación de bosques con maquinaria compacta MALWA es un ejemplo aplicado de mecanización ligera y precisa para intervenir en bosques jóvenes y de difícil acceso. Su implementación reduce costes, minimiza el impacto sobre el suelo y favorece la transición hacia masas más resilientes, productivas y preparadas para la bioeconomía forestal.
6 / Modelo de negocio y gestión productiva
Cada proyecto finaliza con la definición del modelo de negocio y funcionamiento de la fase productiva. Este enfoque garantiza la sostenibilidad económica y social de las instalaciones y asegura la continuidad del proyecto.
El esquema se aplica tanto a los ámbitos de la madera como al de las plantas aromáticas, agroforestería o bioenergía, entre otros. En cada caso, se analiza el contexto industrial existente y se proponen soluciones específicas, como la instalación de maquinaria o la colaboración con empresas locales.
Este modo de trabajo se refleja en proyectos como el de la cooperativa Sambucus SCCL, que transforma el conocimiento científico en oportunidades reales de empleo y valor añadido mediante la producción y comercialización de plantas aromáticas y medicinales. El resultado es un modelo flexible, capaz de adaptarse a las particularidades de cada territorio. Su crecimiento empresarial ejemplifica cómo la bioeconomía puede vincular el territorio y generar impacto social positivo.
7 / Implicación social y activación local
Desde el Hub Forestal aplicamos investigación e innovación para desarrollar nuevos productos que maximicen el valor de los recursos agroforestales, diversifiquen las fuentes y aseguren la sostenibilidad económica de la región. El conocimiento generado se transfiere a profesionales y comunidades mediante divulgación y formación.
El proyecto de química verde del Hub Forestal muestra cómo la investigación puede transformar biomasa forestal mediterránea en bioproductos de alto valor añadido, lo que reduce el impacto ambiental y activa nuevas cadenas de valor vinculadas al territorio. Este ejemplo evidencia cómo la innovación científica integrada al territorio genera oportunidades económicas reales al tiempo en que refuerza la bioeconomía local.
Los proyectos a escala representan una nueva forma de actuar: de manera colaborativa, científica y orientada a resultados. Desde el paisaje resiliente como base común, unimos conocimiento, planificación y ejecución para dar forma a un futuro rural vivo, productivo y sostenible.
