Proyectos /
Madera e innovación:
la fuerza transformadora
del proyecto PRISMA
En algunos valles de montaña de Pirineos, Cataluña Central y Vizcaya, crecen bosques de especies que, pese a su valor ecológico y tecnológico, carecen de una salida clara al mercado. Se trata de paisajes de gran riqueza forestal con escasa o nula gestión activa, lo cual provoca que acumulen combustible, pierdan biodiversidad y oculten oportunidades aún por descubrir. El proyecto PRISMA nace de esta realidad con el objetivo de transformarla mediante el aprovechamiento de los recursos endógenos del territorio, los cuales poseen un alto potencial de valor añadido.
La estrategia del proyecto no se limita a los usos habituales de la madera, tales como el embalaje o la bioenergía, sino que apuesta por nuevas vías de mayor valor: construcción, carpintería, ebanistería o el diseño, entre otras. Este enfoque convierte el empleo de material local en uno de los ejes vertebradores de PRISMA. Todo el material utilizado proviene de los tres territorios donde se desarrolla el proyecto y, específicamente, de los bosques donde se ejecutan las acciones de planificación y gestión forestal. Los propios socios del proyecto se encargan de suministrar la madera serrada y triturada para realizar las pruebas.
Hacia los bosques del siglo XXI:
empoderados, innovadores y con espíritu emprendedor
Desarrollar las cadenas de valor (CdV) forestales de circuito corto
Promover la bioeconomía circular sostenible
Potenciar la gestión forestal multifuncional adaptada al cambio climático
Poner en valor los bioproductos y los servicios ecosistémicos locales
Comunicar, sensibilizar, transferir y generar impacto
Uno de los propósitos centrales del proyecto consiste en poner en valor aquellas especies forestales de montaña hoy infrautilizadas, a través del desarrollo de nuevos productos tecnológicos. En este contexto, se desarrollan líneas de investigación tales como la caracterización y producción a escala preindustrial de madera contralaminada (CLT, por sus siglas en inglés) combinando especies de coníferas y frondosas. Además, se llevan a cabo ensayos para testar soluciones constructivas innovadoras, como el sistema de entramado ligero con madera de coníferas de los Pirineos (por ejemplo: FustaBlock). En paralelo, se trabaja en la revalorización de subproductos forestales destinados a nuevos nichos de mercado vinculados a la química verde.
Una cadena de valor
arraigada en el territorio
PRIMA abarca la totalidad de la cadena: desde el monte hasta el consumidor final. En el proyecto se evalúan los impactos ambientales de las acciones de I+D+i desarrolladas en diversas zonas piloto. Bajo este marco, se validan herramientas digitales destinadas a la planificación y la gestión forestal multiobjetivo, buscando optimizar tanto los recursos disponibles como los servicios ecosistémicos.
En el plano económico y social, se impulsan actividades que generan empleo y dinamizan el territorio. En la primera transformación se obtiene madera serrada, tablas y tablones, además de subproductos (serrín, costeros, astillas o virutas) que nutren nuevas cadenas de valor (energía, logística o mobiliario). En la segunda, se fabrica madera tecnológica como el CLT (madera contralaminada) para usos estructurales, cerramientos y construcción, aprovechando también sus subproductos. La tercera transformación integra la carpintería, la ebanistería, el diseño y la decoración con aplicaciones de alto valor añadido.
Este enfoque crea nuevas oportunidades laborales, rescata oficios tradicionales y fomenta el relevo generacional. Asimismo, incluye programas de formación y capacitación para profesionales del sector desde una óptica multidisciplinar y colaborativa.
La sostenibilidad, la eficiencia energética y el respeto al medio ambiente guían tanto el diseño como la ejecución de las acciones. Se desarrollan proyectos piloto orientados a potenciar la biodiversidad, mejorar la calidad de las masas forestales, mitigar el cambio climático y prevenir incendios. Del mismo modo, se establece una metodología común para reducir el impacto ambiental de las operaciones forestales, adaptando maquinaria y componentes para cumplir con los objetivos de sostenibilidad. Otras líneas de trabajo comprenden el estudio comparativo de centros de autoconsumo y la identificación de bioproductos y servicios ecosistémicos de interés.
Impacto ambiental y social
En términos de resultados territoriales, el proyecto contribuye a la reducción del riesgo de incendios mediante el aprovechamiento de biomasa, la mejora de los hábitats de especies amenazadas y la repoblación de zonas rurales en regresión en el Pirineo leridano y en bosques atlánticos mixtos. Asimismo, fomenta la restauración de paisajes en mosaico y hábitats de ribera en Vizcaya. Todo ello se traduce en una mejora tangible de los servicios ecosistémicos, tales como la regulación hídrica o la capacidad de fijación de carbono.
Durante su desarrollo, el proyecto ha debido afrontar diversos retos. Uno de los principales ha sido definir las vías de explotación comercial y de propiedad intelectual, además de identificar tendencias de mercado que permitan conectar la oferta emergente de bioproductos con una demanda real.
En el contexto mediterráneo, PRISMA constituye una iniciativa transformadora que parte de una realidad forestal con escaso aprovechamiento, pero con recursos de gran valor. El proyecto opera desde el conocimiento científico y la investigación aplicada para generar un modelo territorialmente arraigado, con capacidad para ofrecer respuestas innovadoras y sostenibles a los retos ambientales, económicos y sociales de nuestro tiempo.
