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Un edificio que abre camino:
el caso del Hub Forestal
Cuando decidimos dar forma al HUB Forestal, teníamos claro que no se trataba solo de levantar un edificio. Queríamos dar un paso adelante como sector, territorio y motor de cambio real. Desde el HUB Forestal, impulsado por el Centro de Ciencia y Tecnología Forestal de Cataluña (CTFC), asumimos el reto de transformar el sector y activar cadenas de valor más ricas, sostenibles y arraigadas al territorio.
Sabemos que, para liderar esta transformación, es necesario predicar con el ejemplo. Y eso es exactamente lo que representa este espacio: un símbolo vivo del cambio que queremos ver en nuestros bosques, en nuestros pueblos y en la economía que los rodea.
¿Por qué construimos
el edificio del Hub Forestal?
Un edificio con valores:
sostenibilidad, bioeconomía y circularidad
Desde el primer boceto tuvimos algo muy claro: si queremos impulsar una nueva manera de construir, debemos predicar con el ejemplo. Esto implica usar madera local, reducir la huella de carbono y apostar por eficiencia energética, bioeconomía circular y recursos próximos.
Queríamos ser creíbles y lo hemos conseguido. Hemos levantado un edificio de más de 3.900 m² con madera contralaminada (CLT) del Pirineo, en un terreno cedido por el Ayuntamiento de Olius, con una inversión de 3,8 millones de euros procedentes del Fondo Climático. El proyecto adoptó criterios ambientales estrictos y alineados con la Estrategia de Bioeconomía de Cataluña.
Conocimiento
aplicado al territorio
Durante todo el proceso, hemos puesto al servicio del proyecto lo que sabemos hacer mejor: transferir ciencia y aplicarla a la región. Gracias a la experiencia del grupo INCAFUST y la colaboración con arquitectos especializados, hemos seleccionado materiales y sistemas constructivos sostenibles, adaptados al contexto mediterráneo.
Asimismo, hemos incorporado criterios ambientales en la contratación pública. Priorizamos aquellas empresas que garantizaron menores emisiones de CO₂ durante la fabricación y transporte de los materiales, lo que favoreció la madera de proximidad, superando barreras de uso en obra pública.
Una construcción, un gran reto
El mayor reto ha sido encontrar empresas locales con la preparación y disponibilidad para presentarse a una licitación tan específica, en un momento de gran actividad en el sector de la construcción. La agilidad de nuestro equipo, la coordinación entre las áreas de contratación, jurídica y gerencia, así como la implicación total de la dirección de obra han permitido superar cada obstáculo.
Este aprendizaje valioso lo ponemos ahora al servicio de otros actores. Hemos abierto un camino que ahora es más fácil de seguir.
Un modelo
para todo el territorio
Un edificio singular
por poco tiempo
Sabemos que hoy este edificio puede parecer una excepción dentro del contexto mediterráneo. Pero no lo será por mucho tiempo. Estamos convencidos de que este tipo de construcción será la norma, muy pronto.
Aquello que realmente marca la diferencia no es solo el uso de la madera, sino la filosofía que hay detrás. Se trata de una nueva manera de entender el desarrollo territorial, basada en el conocimiento, compromiso y, sobre todo, la acción en la región.
Compartir,
inspirar,
colaborar
Hemos abierto un nuevo camino en la construcción sostenible y la bioeconomía forestal. Queremos que este camino sea compartido.
Desde el HUB Forestal ponemos a disposición un equipo experto para acompañar, asesorar y colaborar con todas aquellas instituciones, empresas y comunidades que quieran sumarse al cambio.
El edificio del HUB Forestal, en cifras
1.200 m2
3,8 M€
4
400
800
5
equipamientos: madera estructural, química verde, plantas aromáticas, showcooking y aulas de formación
Red de sensores que monitorizan
la calidad ambiental
Para avanzar en la evaluación y mejora de los edificios de madera, hemos incorporado una red de sensores que permiten monitorizar en tiempo real la calidad ambiental interior y exterior, así como el comportamiento de los elementos constructivos de madera. Estos dispositivos miden parámetros de: dióxido de carbono (CO₂), compuestos orgánicos volátiles (VOC), temperatura, humedad relativa, partículas en suspensión (PM2.5) y óxidos de nitrógeno (NOx).
También se han instalado sensores para registrar la temperatura y humedad entre capas del sistema constructivo, el contenido de humedad de la madera y la presión sonora. El sistema se ha instalado tanto en el Hub Forestal de Cataluña, construido íntegramente con madera, como en la sede central del Centro de Ciencia y Tecnología Forestal de Cataluña (CTFC) en Solsona, construido con un 30% de este recurso natural. Los sensores instalados en ambas sedes permiten comparar el comportamiento de los edificios y la calidad del aire interior en dos entornos constructivos distintos. Los datos obtenidos servirán para evaluar, mejorar y compartir buenas prácticas en edificación sostenible, basada en la madera.
