Proyectos /
Recuperación de bosques
con maquinaria MALWA
A menudo se desconocen las propiedades de la madera mediterránea (pino carrasco, pino negral o salgareño y pino silvestre) así como el potencial de la masa forestal joven y densa que encontramos en el paisaje. Muchos de estos bosques permanecen sin intervención porque las operaciones no resultan rentables económicamente, por sus costes altos y la falta de un retorno inmediato. Para afrontar esta situación, se optó por utilizar MALWA, una maquinaria de dimensiones más pequeñas y menor peso que las herramientas habituales, lo cual permite trabajar en pendientes y matorrales. Sus características hacen posible intervenir en sectores del bosque que hasta ahora habían sido difíciles de gestionar o prácticamente abandonados.
La masa forestal joven puede convertirse en bosques adultos productivos y sostenibles si se aplica la silvicultura adecuada y mecanización específica. Aquí es donde se puede utilizar la procesadora forestal MALWA, una unidad compacta capaz de trabajar en bosques densos y suelos frágiles, la cual reduce costes y maximiza el aprovechamiento de la madera.
Intervenciones dirigidas
La masa forestal joven a menudo crece en condiciones difíciles: alta densidad, competencia por luz y agua, en suelos poco desarrollados. Las personas que trabajan en gestión y silvicultura forestal, con intervenciones dirigidas, esperan lograr los siguientes objetivos:
Bosques jóvenes que evolucionen hacia estructuras más saludables y productivas.
Estructuras heterogéneas que permitan la regulación de la luz y la competencia entre árboles.
Aclareos selectivos y frecuentes que beneficien a los mejores árboles sin comprometer la estabilidad de la masa forestal.
Mantener un dosel cerrado para controlar el sotobosque y reducir el riesgo de incendios.
Estas intervenciones permiten que los bosques evolucionen hacia estructuras más complejas, adultas y productivas, preparadas para la bioeconomía. Además, confieren múltiples servicios ecosistémicos esenciales, tales como la biodiversidad, la fijación de carbono, la protección del suelo y del paisaje.
La revolución de la
mecanización compacta
Los trabajos silvícolas en bosques jóvenes siempre han constituido un reto. Las grandes procesadoras, pensadas para árboles de gran diámetro, resultan ineficientes cuando se necesita intervenir en masas jóvenes y densas: se mueven con dificultad, rompen el suelo y no pueden acceder a numerosos puntos.
En este contexto, la maquinaria compacta MALWA 560C Combi aporta una solución innovadora ya que puede trabajar en bosques de pequeño y mediano diámetro. Su diseño combina versatilidad y eficiencia:
Anchura reducida (1,95 m): Permite acceder a rodales estrechos y evita impactos innecesarios en el suelo.
Peso compacto (5,7 t): Minimiza la compactación del terreno y protege la vegetación futura.
Doble función: Procesadora y autocargador, permite cortar, procesar y cargar los árboles en un solo equipo.
Cabezal LogMax 928: Capaz de gestionar árboles de pequeño y mediano diámetro con precisión. Mejora la calidad del producto final.
Ventajas principales
Reducción de costes
Las demostraciones han revelado que los costes en masas jóvenes se pueden reducir a más de la mitad respecto al trabajo manual.
Reducción del impacto ambiental
Su tamaño y precisión protegen el suelo, asegurando su regeneración futura.
Mejora de la productividad
Especialmente en aclareos precomerciales y trabajos de prevención de incendios.
Flexibilidad
Facilidad de transporte y operación en terrenos difíciles o irregulares.
Demostraciones prácticas
Las pruebas con maquinaria compacta MALWA han permitido constatar cómo es posible mejorar los bosques jóvenes y de gestión complicada, haciéndolos más seguros, productivos y útiles para la bioeconomía. En este sentido, se realizaron demostraciones prácticas en Odèn y Viladecavalls, con las siguientes características:
Odèn (pino silvestre)
Bloque 1: Rodal con árboles de mayor diámetro y baja densidad. La máquina logró procesar 2,3 m³ por hora, con un coste por metro cúbico de 38€, lo que indica la generación de beneficios económicos.
Bloque 2: Rodal con árboles más pequeños y densos, la productividad es baja (1,79 m³/h), y el coste unitario aumenta (50 €/m³). No obstante, gracias a la mecanización, la necesidad de subvenciones se reduce a un tercio del coste que se requeriría con trabajo manual. En consecuencia, esto hace viable la gestión de zonas complicadas.
Viladecavalls (pino carrasco regenerado tras el incendio)
Bloque 1: Rodal con árboles de diámetro medio y densidad moderada. La mecanización permitió reducir el coste por hectárea de 4.000 € a 1.735 €, con una productividad de 2,6 m³/h y un aprovechamiento de la madera generada. El uso de MALWA hace viable el tratamiento sin necesidad de subvenciones.
Bloque 2: Rodal con árboles más pequeños y densos. La productividad es baja (1,6 m³/h) y el coste unitario aumenta (54 €/m³). No obstante, los tratamientos mecanizados reducen los costes en cerca de un 50% respecto al trabajo manual.
Bloque 3: Rodal muy denso, con árboles de pequeño diámetro. La aplicación de la técnica de los boom-corridors permitió trabajar con eficiencia en condiciones difíciles. Ello mejora la productividad y la calidad de la intervención sin comprometer los árboles seleccionados.
El valor de
las demostraciones
• Los bosques jóvenes pueden ser gestionados de manera segura y eficiente, incluso en zonas de difícil acceso.
•Se minimiza el impacto en el suelo y en el crecimiento futuro de los árboles. Se protege la resiliencia de los bosques ante incendios y sequía.
• La madera obtenida puede aprovecharse. La gestión es económicamente viable y contribuye al desarrollo de la bioeconomía local.
Un futuro para
los bosques jóvenes
Las demostraciones y los resultados obtenidos con la maquinaria compacta MALWA han demostrado que es posible intervenir en bosques que hoy no presentan viabilidad económica para ello. Esta capacidad permite acelerar la transición hacia masas más sanas y productivas, con impactos positivos tanto económicos como ambientales. En este proceso se contribuye a acelerar la madurez de los bosques, lo que favorece la presencia de árboles más grandes y longevos, estructuralmente diversos y ecológicamente más estables, capaces de prestar más y mejores servicios ecosistémicos al territorio. Los bosques tratados con esta metodología se vuelven:
Más accesibles, dado que facilitan el manejo y la prevención de incendios.
Más resilientes con estructuras que soportan mejor la sequía, las plagas y el fuego.
Generadores de servicios ecosistémicos: biodiversidad, fijación de carbono, protección del suelo y del paisaje.
La recuperación y gestión eficiente de bosques jóvenes implica combinar tres elementos importantes:
Mejora genética: Revertir los efectos de siglos de selección negativa para conseguir árboles con ramas más rectas, portes más vigorosos y adaptación a condiciones más extremas.
Tratamientos silvícolas adecuados: Aplicar aclareos selectivos y frecuentes que favorezcan a los árboles de futuro, mediante la modulación de la luz y de la competencia, y la creación de estructuras heterogéneas y resilientes.
Mecanización compacta con MALWA: Utilizar máquinas ligeras y versátiles para reducir costes, minimizar el impacto en el suelo y maximizar el aprovechamiento de la madera, especialmente en masas jóvenes y de difícil acceso.
Esta combinación de mejora genética, silvicultura y mecanización garantiza masas de pino carrasco más productivas, resilientes al cambio climático, útiles para la bioeconomía y capaces de proporcionar múltiples servicios ecosistémicos a largo plazo.
